Con 21 cañonazos y honores militares, conmemoran el 182 aniversario del regreso triunfal de Duarte

By Published On: 15 de marzo de 2026Categories: Noticias0 Comments

El Instituto Duartiano y la Armada Dominicana resaltan la vigencia del ideario del fundador de la República en el 182 aniversario de su retorno al país.

Sans Soucí, Santo Domingo Este.- Entre el estruendo simbólico de los cañonazos y el solemne compromiso con los valores patrios, el Instituto Duartiano y la Armada de República Dominicana (ARD) conmemoraron este domingo el 182 aniversario del regreso triunfal de Juan Pablo Duarte al suelo dominicano, tras la proclamación de la Independencia Nacional en 1844.

El acto, celebrado en el Santuario de las Tortugas Marinas en la base naval de Sans Soucí, fue el escenario para recordar aquel 15 de marzo de 1844, cuando el ideólogo de la nacionalidad puso fin a su exilio para integrarse a la naciente República.

Durante el discurso central, Wilson Gómez Ramírez, presidente del Instituto Duartiano, evocó la magnitud del recibimiento que el pueblo y las autoridades de la época dispensaron al líder trinitario.

«Tan pronto puso pie en tierra, desde la Fortaleza Ozama se dispararon 21 cañonazos de rigor; luego se trasladó a la Plaza de Armas donde fue proclamado jefe del Ejército de la República», relató Gómez Ramírez, señalando además el contraste histórico de que, pese al fervor popular, sus adversarios en la Junta Central Gubernativa solo le otorgaron el rango de General de Brigada.

Por su parte, el contraalmirante Juan Gilberto Núñez, inspector general de la Armada, destacó que la llegada de Duarte en 1844 no fue un simple retorno, sino el factor de cohesión necesario para reforzar el sentimiento patriótico y establecer las bases de la soberanía.

 

Simbología y honor

La ceremonia incluyó momentos de alta carga emotiva con un desfile militar encabezado por la banda de música de la Armada y directivos, miembros y colaboradores del Instituto Duartiano bajo el ondear de la bandera nacional.

La ofrenda floral depositada ante el monumento al patricio reafirmó el legado independentista. Como cierre, y al compás del himno a Juan Pablo Duarte, los presentes lanzaron rosas a las aguas del Caribe, un gesto tradicional que simboliza la gratitud de la nación hacia su fundador.

Históricamente, el regreso de Duarte en 1844 se produjo a bordo de la goleta «Leonor», capitaneada por Juan Bautista Maggiolo, tras ser buscado en Curazao por una comisión designada por la Junta que presidía Matías Ramón Mella. Al desembarcar, fue recibido por el Arzobispo Portes con la célebre frase: “¡Salve, Padre de la Patria!”.

     

Publicado por: Equipo de Comunicaciones Duartiano

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